Dr. Martín Suárez · Otras cirugías

Cirugía de la mano

Hormigueo, un dedo que se bloquea, un bulto o una lesión pueden dificultar tareas tan habituales como escribir, vestirte o coger una taza. La valoración de la mano busca entender qué estructura falla y cómo recuperar su función.

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Dr. Luis Martín Suárez
Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
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Qué podemos mejorar.

La mano reúne piel, tendones, nervios, articulaciones y huesos en muy poco espacio. Dos molestias parecidas pueden tener causas diferentes. En consulta exploramos sensibilidad, fuerza y movimiento, y preguntamos por tu trabajo, tus aficiones y qué tareas se han vuelto difíciles.

No todos los problemas necesitan cirugía. En algunos casos son útiles las férulas, los cambios de actividad, las infiltraciones o la terapia de mano. Si hay una herida reciente con pérdida de movimiento o sensibilidad, la valoración debe ser pronta; no conviene esperar a una consulta estética programada.

Opciones y cicatrices.

El plan depende del diagnóstico: liberar un nervio comprimido no es lo mismo que reparar un tendón o corregir una retracción. Cuando se propone cirugía explicamos qué estructura vamos a tratar, qué puede mejorar y qué limitaciones podría mantener.

Algunos procedimientos se realizan con anestesia local y permiten volver a casa ese día; otros necesitan un planteamiento más complejo. La rehabilitación se organiza como parte del tratamiento, junto con las curas y las férulas cuando correspondan.

Tratamientos específicos.

Síndrome del túnel carpiano

La presión sobre el nervio mediano en la muñeca puede causar hormigueo, adormecimiento o dolor, sobre todo por la noche. Algunas personas pierden fuerza o dejan caer objetos. La exploración y, cuando procede, las pruebas del nervio ayudan a valorar la intensidad y descartar otras causas.

Según el caso se estudian férula, adaptación de actividad, infiltración o cirugía para liberar el nervio. Tras la intervención puede mejorar pronto el hormigueo nocturno, mientras que la fuerza y una sensibilidad alterada desde hace tiempo tardan más. Si el daño era avanzado, parte de la pérdida puede persistir.

Dedo en resorte

El dedo puede engancharse al doblarlo o quedarse bloqueado, con dolor en la palma. Suele deberse a que el tendón no se desliza bien a través de una de sus poleas, las estructuras que lo mantienen próximo al hueso.

Se valoran adaptación de actividad, férula o infiltración. Si el bloqueo persiste o la situación lo requiere, puede liberarse la polea mediante cirugía. El movimiento suave suele formar parte de la recuperación, evitando cargas sobre la herida. Aunque el enganche mejore, la sensibilidad de la cicatriz y la rigidez pueden tardar varias semanas en ceder.

Enfermedad de Dupuytren

En la palma pueden aparecer nódulos y cordones que, con el tiempo, tiran de los dedos y dificultan estirarlos. No es un problema del tendón. Si puedes extender los dedos y no hay limitación, puede ser suficiente vigilar la evolución.

Cuando la retracción dificulta apoyar la mano plana o realizar actividades, se valora liberar o retirar el tejido que tira del dedo. El procedimiento depende de la localización y del grado de flexión. La rehabilitación y las férulas, cuando están indicadas, ayudan a recuperar movimiento. El tratamiento mejora la retracción, pero la enfermedad puede reaparecer.

Quistes sinoviales · Gangliones

Son bultos llenos de líquido que suelen aparecer cerca de articulaciones o tendones de la mano y la muñeca. Pueden cambiar de tamaño y no siempre duelen. La exploración y, si hace falta, una prueba de imagen ayudan a confirmar de qué se trata.

Si no producen molestias, puede ser razonable observarlos. Cuando duelen o interfieren con la actividad se estudian opciones como aspiración o cirugía, según su localización. Tras operarlos hay que cuidar la cicatriz y recuperar movilidad. Pueden reaparecer incluso después de una extirpación; no conviene golpearlos o pincharlos en casa.

Lesiones de tendones

Los tendones permiten flexionar y extender los dedos. Una herida, un golpe o una rotura pueden alterar ese movimiento, incluso cuando la lesión de piel parece pequeña. Si después de una herida no puedes mover bien un dedo, necesitas valoración sin demora.

El tratamiento puede requerir reparación, férulas o reconstrucción según el tendón y el tiempo transcurrido. La rehabilitación es parte esencial: hay que permitir un movimiento protegido sin someter la sutura a una fuerza que pueda romperla. La recuperación se mide en semanas y meses, y el plan de ejercicios debe respetarse aunque la herida externa ya esté cerrada.

Lesiones de nervios periféricos

Un nervio lesionado puede producir pérdida de sensibilidad, dolor o debilidad. Valoramos qué zonas están afectadas, cómo ocurrió la lesión y si existe compresión, sección u otra causa. Las pruebas se eligen según el tipo de lesión y el tiempo de evolución.

Puede necesitar observación, liberación o reparación, a veces con técnicas reconstructivas. La recuperación del nervio es lenta y depende de la distancia, del daño y del tiempo transcurrido; la cirugía no implica recuperar sensibilidad de inmediato. Mientras mejora, hay que proteger las zonas que no sienten bien del calor, los cortes y la presión.

Secuelas traumáticas de la mano

Tras una lesión pueden quedar rigidez, cicatrices que tiran, pérdida de fuerza o dificultades para usar los dedos. Revisamos huesos, articulaciones, tendones, nervios y piel para saber qué limita el movimiento. Tu trabajo y las tareas que quieres recuperar ayudan a priorizar objetivos.

El tratamiento puede combinar rehabilitación, liberación de adherencias, corrección de cicatrices o reconstrucción de tejidos. A veces se plantea por etapas. Antes de una nueva cirugía valoramos qué movilidad hay disponible y qué mejora es razonable, porque recuperar función no siempre significa que la mano vuelva exactamente a su estado anterior.

Cómo será la recuperación.

Los primeros días

Los primeros cuidados suelen incluir elevar la mano para controlar la hinchazón y mantener el vendaje limpio y protegido. Te explicaremos qué dedos o articulaciones puedes mover y cuáles deben quedar protegidos. No hay una pauta de movilización válida para todas las operaciones.

Volver a tu rutina

La vuelta al trabajo depende de la mano intervenida y del esfuerzo: escribir no exige lo mismo que conducir profesionalmente, utilizar herramientas o cargar peso. Una liberación sencilla puede permitir actividad ligera pronto, mientras que una reparación de tendón necesita protección durante semanas y rehabilitación durante meses.

Cómo evoluciona el resultado

La fuerza, la sensibilidad y la comodidad de la cicatriz pueden recuperarse a ritmos distintos. Los controles permiten ajustar ejercicios y cargas. Que los puntos se hayan retirado no significa que la mano esté preparada para cualquier esfuerzo.

Seguridad y posibles riesgos.

Conservar el movimiento y proteger la reparación son objetivos que se equilibran mediante un plan de rehabilitación específico. Cumplirlo ayuda a reducir rigidez y adherencias, sin someter los tejidos a cargas antes de tiempo.

Pueden aparecer infección, cicatrices sensibles, rigidez o persistencia de parte de los síntomas. También existe riesgo de lesión de estructuras cercanas y, menos habitualmente, dolor e hinchazón prolongados que necesitan tratamiento específico. En lesiones de nervios o tendones, el estado inicial condiciona lo que puede recuperarse. Te explicaré qué esperamos mejorar y cómo lo iremos evaluando.

Qué hablaremos en consulta.

  • Qué actividades quieres recuperar.
  • Desde cuándo hay pérdida de fuerza, sensibilidad o movimiento.
  • Qué protección y rehabilitación exige la reparación.
  • Cómo adaptar tu trabajo a cada fase.

Dudas frecuentes.

¿Siempre necesitaré rehabilitación?

No todos los procedimientos requieren el mismo apoyo. En reparaciones de tendones, rigidez o lesiones complejas suele ser una parte importante del resultado. En otros casos bastan ejercicios dirigidos y controles.

¿Cuándo podré conducir?

Cuando puedas agarrar el volante, manejar los mandos y reaccionar con seguridad, sin una inmovilización o medicación que lo impidan. El plazo depende de la intervención y de la mano afectada.

¿Puedo trabajar con la otra mano mientras tanto?

A veces es posible adaptar tareas. Debes evitar actividades que terminen cargando o poniendo en riesgo la mano operada, aunque no sea la que usas principalmente.

Seguir explorando.

Revisión inicial del contenido: Dr. Luis Martín Suárez · 2026-09-12

Los plazos son orientativos. La técnica, las indicaciones y los cuidados se concretan en consulta según tu caso y tu evolución.

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